Rafael de Sobremonte


15Rafael de Sobremonte (1745, Sevilla – 1827, Cádiz), militar y virrey español de Río de la Plata. De familia noble, su padre Raimundo de Sobremonte era militar y caballero de la Orden de Carlos III.

Desde muy joven estuvo involucrado en la vida castrense ingresando en la adolescencia como cadete en el Regimiento de las Reales Guardias Españolas. Sus primeros destinos fueron Cartagena de Indias, Puerto Rico y Ceuta hasta que en el año 1779 llegó a ser secretario del virrey del Río de la Plata Juan José de Vértiz prevaleciendo en el cargo hasta 1783.

Posteriormente fue Gobernador Intendente de Córdoba del Tucumán en el período comprendido entre 1783 y 1797.
Posteriomente ocupó el puesto de Sub-Inspector General de la tropas veteranas entre 1797 y 1804. Más tarde presidente de la Audiencia de Río de la Plata en 1804 y por último ocuparía su cargo más importante como Virrey del Río de la Plata entre 1804 y 1807.
Como gobernador intendente de Córdoba, Sobremonte desarrolló una excelente gestión relativa a la urbanización y modernización de la ciudad. Se reformaron calles, se instaló un alumbrado público, se construyó un hospital para mujeres e incluso mostró cierta preocupación por mejorar las condiciones sociales especialmente en las minas. Además estableció sistemas defensivos como los fuertes de San Carlos y San Juan de Nepomuceno para resistir las incursiones de poblaciones indias.
En 1797 obtuvo el cargo de Inspector General del Ejército del Virreinato de Río de la Plata y su principal misión fue preparar la defensa para posibles contingencias con Brasil e Inglaterra.

A la muerte de Joaquín del Pino y Rozas, virrey del Río de la Plata, Sobremonte es designado para ocupar el cargo vacante en 1804. Ante la posibilidad de que el virreinato fuera atacado como consecuencia de la guerra que se había declarado entre la Corona Española y Gran Bretaña pidió auxilio al ministro español Manuel Godoy. Pero ante la negativa de éste debió proceder de manera autónoma y con los recursos disponibles envió un contingente importante de tropas a Montevideo al mando de Santiago Liniers e inició la fortificación de la ciudad.
En junio de 1806 se produce la primera invasión inglesa y Sobremonte se encamina a Buenos Aires para organizar la defensa. El 26 de junio los ingleses desembarcan en Quilmes y ponen rumbo a la ciudad argentina.

Pero la defensa de Buenos Aires estuvo llena de improvisaciones y desórdenes: se entregaron fusiles sin munición, había voluntarios que no pudieron hacerse con un arma todo ello derivado de la escasa capacidad de liderazgo del virrey, lo que propició a la postre que la imagen de Sobremonte quedara seriamente deteriorada como líder.

Con este panorama Sobremonte huye de la ciudad con el tesoro del virreinato, que rápidamente tuvo que devolver, a la ciudad de Córdoba que quedaba como el enclave en la cual habría de establecerse la contraofensiva contra los ingleses.

Una vez ocupada la ciudad de Buenos Aires por las tropas inglesas, Córdoba se convirtió en la capital provisional del virreinato. El 14 de julio de 1806 Sobremonte con un contingente que rondaba los 3000 soldados emprendió la marcha para la reconquista de Buenos Aires. Pero las tropas que estaban estacionadas en Montevideo al mando de Liniers y que se encaminaban a la vez a reconquistar la capital de virreinato se anticiparon a la ofensiva de Sobremonte.
El 12 de agosto de 1806 estas tropas se hacen nuevamente con el control de la capital del virreinato y no esperan al virrey Sobremonte para que se reintegre en su cargo.

Mientras tanto el mismo Sobremonte decide retirarse a Montevideo con los restos de su ejército previendo acertadamente una segunda invasión inglesa; pero el virrey es abandonado por las tropas que le acompañan y los habitantes de Montevideo, pese a caer en manos inglesas, rápidamente recuperan la ciudad bajo el mando de Martín de Álzaga. Sin apoyos de ningún tipo, Rafael de Sobremonte, es depuesto como virrey.
En 1809 vuelve a España donde es sometido en Cádiz a un Consejo de Guerra constituido por varios oficiales, pero que se ve interrumpido por la Guerra de Independencia Española. En 1813 es definitivamente absuelto no sin ciertas irregularidades.

A partir de aquí desarrolló algunos cargos dentro de la administración de la Corona Española.
Casado en dos ocasiones tuvo doce hijos con su primera esposa y a la edad de 75 se volvió a casar con una dama argentina. En 1827 fallece en un estado económico deplorable y con el prestigio perdido por su presunta cobardía e ineptitud para defender el virreinato de Río de la Plata.

Algunos historiadores han querido en cierto modo reivindicar su figura destacando la eficiencia que mostró como administrador de la ciudad de Córdoba. No obstante, la tradición popular lo seguirá recordando con sarcasmo e ironía: “¿Ves aquel bulto lejano que se pierde atrás del monte? Es la carroza del miedo con el virrey Sobremonte“.

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