La Batalla de Trafalgar (Diferencias en las flotas)

Este óleo que Auguste Mayer pintó en 1836 representa al Bucentaure recibiendo una andanada del HMS Sandwich durante la batalla de Trafalgar. En realidad el pintor ha cometido un error pues el HMS Sandwich fue retirado del servicio activo en 1797 y nunca intervino en Trafalgar

Este óleo que Auguste Mayer pintó en 1836 representa al Bucentaure recibiendo una andanada del HMS Sandwich durante la batalla de Trafalgar. En realidad el pintor ha cometido un error pues el HMS Sandwich fue retirado del servicio activo en 1797 y nunca intervino en Trafalgar

La Batalla de Trafalgar

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Claves
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Con el establecimiento de la tercera alianza, entre Gran Bretaña, Austria y Rusia, la prioridad de Napoleón pasó de derrotar a los Británicos a evitar su propia derrota por los nuevos aliados. En vez de cubrir su fuerza de invasión, su marina fue requerida en el Mediterráneo para proteger sus fuerzas en Italia en previsión de ataques británicos y el ataque de los rusos en su retaguardia. El 14 de septiembre de 1805, ordenó al Almirante Villeneuve pasar por el Estrecho de Gibraltar, junto con la escuadra española de Cartagena, y dirigirse a Nápoles para bloquear cualquier tentativa por los Británicos de invadir Malta.

Los Británicos habían mantenido a las flotas francesas y españolas separadas, que se habían mantenido encerrados en puerto. De los navíos de línea disponibles por Napoleón, 35 eran franceses y 25 españoles; aproximadamente un tercio de estos estaban en el Mediterráneo.

En 1803, los Británicos tenían 111 navíos, de los que 60 podrían ser usados en aguas británicas y en el Mediterráneo. El resto de la flota fue desperdigada en todas partes de las Antillas, Norteamérica, Caribe y las Indias Orientales para proteger los intereses británicos. Del resto, muchos fueron dispersados para utilizarlos en los bloqueos.

DISTRIBUCIÓN DE LOS BUQUES DE GUERRA BRITÁNICOS EN OCTUBRE DE 1805
Lugares Navíos de Línea de batalla Navíos de 50 a 44 cañones Fragatas Sloops, etc. *
En puerto y reparándose
14
1
26
77
Buques en trayectos
3
3
4
3
En los canales ingleses e irlandeses
25
3
29
100
En las Downs y estaciones del Mar del Norte
11
2
13
130
En W. I. Islands o en su ruta
2
1
12
25
En Jamaica
3
9
24
Estaciones del norte de América
4
2
9
17
Indias orientales o en su ruta
7
2
12
10
Costa de África
1
1
España, Portugal y Gibraltar
33
10
2
Mediterráneo o en su ruta
2
6
15
Expediciones secretas
2
2
2
1
Total buques en comisión 106 16 133 404
En reserva, servicio en el puerto, etc.. 96 19 87 11
Buques de trasporte de tropas
31
* Incluídos los buques menores y 93 buques alquilados por la Marina

Puede informarse aquí del detalle de la composición de la flota británica y su armamento, a comienzos de 1805. 

Como una generalización, los barcos franceses y españoles eran vistos como mejores construídos y con calibres más grandes que los Británicos, pero estos fueron bloqueados en puerto acabando muchos de ellos inmaniobrables por la inactividad.

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  • Pintura de Geoff Hunt que representa al Victory de Nelson navegando por el Mediterráneo, donde tenía su base. (Pulse en la imágen para su ampliación). La tripulación de este buque se componía de un conglomerado de lo más variopinto, con 441 ingleses, 64 escoceses, 63 irlandeses, 18 galeses, 3 Shetlandeses, 2 de las islas del Canal y 1 de la Isla de Mann. Había además 71 extranjeros: 22 norteamericanos, 7 holandeses, 6 suecos, 4 italianos, 4 Malteses, 3 voluntarios realistas franceses, 3 noruegos, 3 alemanes, 2 suizos, 2 portugueses, 2 daneses, 2 indios, 1 ruso, 1 de Africa y 9 de las West Indian islands. Esto era algo normal, y no sólo en la marina británica, embarcar extranjeros aunque en esta se dio con más cantidad. Según el escritor inglés Peter Goodwin en su obra The ships of Trafalgar el Temeraire tenía 220 irlandeses en su tripulación, que representaban el 30% de la tripulación, los ingleses el 49%, escoceses el 7,5%, galeses el 5,3%, americanos casi el 4%, alemanes otro 4%, suecos un 0,84%, portugueses un 0,70%, franceses (realistas) un 0,41% y…. españoles, también con un 0,41%, es decir unos 3 hombres.

La revolución francesa había diezmado el cuerpo de oficiales de la marina francesa. La mayor parte de los oficiales eran personas asignados por los revolucionarios, inexpertos en el mando y careciendo de capacidad de lucha, mientras que las tripulaciones no eran mucho mejores. En 1793, el Cuerpo de marineros había sido disuelto y los soldados del ejército de tierra tuvieron que acostumbrarse a luchar a bordo de los barcos. Los españoles tenían grandes oficiales, expertos en navegación, pero debido a la escasez de tripulaciones expertas por la fiebre amarilla que asoló las costas españoles y que se cebó en el entorno marino y con ello se perdieron muchos marineros profesionales, se “reclutaban” mendigos, campesinos y demás gentes del interior, con nula experiencia ya no sólo en el manejo de armas si no en navegación. La fiebre amarilla mató en España entre 1802 y 1804 a casi 60.000 personas, la mayoría de zonas costeras. Esta fiebre era originaria de las zonas tropicales y fueron traídas a España por los barcos que venían del Caribe.

Además estaba el hecho de que España era un país poco poblado; con apenas 10 millones de personas, frente a los 20 millones de Francia y 15 de Gran Bretaña, que continuamente emigraban a las colonias de ultramar haciendo una sangría de mano de obra que hacía muy dificil el reclutamiento masivo que la Armada requería. En un informe del Almirante Mazarredo al primer ministro Godoy este le informa de que aunque hubiera dinero para poder mantener una flota tan grande como la británica sería imposible encontrar gente para tripularlas, este informe por cierto le costó el cargo a un almirante que era de los pocos competentes que había. Quizás ante todas estas carencias se debía haber tendido a crear una flota más reducida en número de barcos pero más profesionalizada y preparada, con menos requerimientos en cuanto al número de hombres pero bien entrenados y con medios modernos, tal y como hicieron los norteamericanos más adelante, basando su creciente poderío naval en fragatas fuertemente armadas y tripuladas por expertos marinos que dieron más de un quebranto a la todopoderosa flota británica.

Creo que las siguientes palabras de un colaborador de la web, Antonio Laborda, ilustran perfectamente todo esto:

  • “Aún en el caso de que Villeneuve hubiese sido un duplicado de Nelson y hubiese conseguido una victoria aplastante sobre la escuadra británica, este hecho no hubiese alterado el equilibrio naval existente. Los británicos jugaban con el factor psicológico de que la pérdida de una escuadra no suponía ningún contratiempo. La armada británica, en su conjunto, superaba ampliamente a las armadas francesa y española juntas. Esta seguridad les permitia ser más imaginativos, audaces y combativos en la seguridad de que la pérdida del barco sería inmediatamente suplida por otra o varias unidades. Españoles y franceses jugaban, sin embargo, en el límite de sus posibilidades y les hacia ser más conservadores a la hora de plantear sus tácticas de combate”.

Composición de las tripulaciones en la escuadra española.
Según el Reglamento de tripulaciones de 16 de octubre de 1803 se expresa a continuación el exceso y defecto de las mismas en cada navío de la escuadra española a la salida de Cádiz el 19 de octubre de 1805:
Diferencias en tripulaciones

S‘ significa sobran y ‘F‘ faltan según reglamento. Se aprecia un exceso de 1.464 soldados de infantería y tropa de artillería, y una falta de 723 artilleros de mar en los 1.425 que correspondían por reglamento. Ascendían a artilleros de mar los marineros aventajados, y en la clase de artilleros de mar una sexta era de preferentes. Además, como se ha dicho repetidamente, era muy escasa la destreza profesional en las clases de artilleros de mar y marineros y nula en la de grumetes.

Llama la atención la gran cantidad de soldados de infantería de marina y del ejército embarcados en los buques franceses y españoles. Así mientras los británicos con algo más de 17.000 hombres tenían unos 2.500 infantes de marina embarcados, los franceses con 14.000 hombres tenían 4.000 hombres del ejército, en concreto de los batallones del 2º, 16, 67, 70, 79 y 93 de línea y destacamentos del 1º regimiento suizo y el 6º regimiento Colonial, estos dos últimos embarcados en el Algesiras y el Achilles. La proporción aumentaba hasta un 42% de infantes de marina y del ejército en los buques españoles. Además de la tropa de batallones de Marina correspondiente por ordenanza a cada navío los españoles habían embarcado un complemento más de soldados del Ejército (que tan buen resultado habían dado en otras acciones como la de Finisterre) y que correspondían a los Regimientos de Africa, Burgos, Córdoba, Soria, América, Voluntarios de la Corona y Voluntarios de Cataluña. De algo más de 11.000 españoles unos 5.000 eran soldados de marina o de tierra. Como ejemplo de la alta proporción de soldados véase el caso del Victory, que embarcaba unos 120 infantes de marina, y el Príncipe de Asturias que llevaba 382 soldados.

Pulse para ampliar

Compárese las cifras totales del esquema anterior con lo que dictaban las ordenanzas sobre cada clase de navío, en cuanto número de hombres que debían embarcar en tiempo de guerra:

Para navíos de más de 112 cañones (sólo el Trinidad) 1.065
Para navíos de 112 cañones 1.015
Para navíos de 100 cañones 880
Para navíos de 80 cañones 737
Para navíos de 74 cañones 635
Para navíos de 64 cañones 569

El número de tripulaciones francesas era similar a las españolas, quizás incluso algo más altas. Las británicas tenían un número sensiblemente inferior, tal y como se puede ver en la tabla siguiente:

Fuente: todoababor.es

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