Carlos IX (rey desde 1599 a 1611)


Carlos IX (Estocolmo, 4 de octubre de 1550  Nyköping, 30 de octubre de 1611), rey de Sueciaentre 1604 y 1611. Fue el último hijo de Gustavo Vasa y de Margarita Eriksdotter. Antes de ser rey de Suecia, había heredado de su padre el Ducado de Södermanland. De 1599 a 1604 se desempeñó como regente de Suecia, tras el derrocamiento de su sobrino Segismundo Vasa.

Fue un férreo opositor al catolicismo, defensor de la independencia y precursor de la política expansionista sueca, en la que se topó con la rivalidad de Polonia. De carácter represor y autoritario, llevó a cabo la fundación de un Estado fuerte, en concordancia con los ideales de su padre.

Carlos nació el 4 de octubre de 1550 en el castillo de Estocolmo, hijo del rey Gustavo Vasa y de Margarita Eriksdotter. A través del testamento de su padre recibió en herencia el ducado deSödermanland, que incluía la provincia del mismo nombre y algunas partes de Närke yVästmanland. Su dignidad de duque le permitiría gobernar esa región casi como soberano. Sin embargo, no podría hacer valer sus derechos durante el reinado de su hermano Erik XIV. En su adolescencia, Carlos recibió instrucción militar, y destacaría en la rama de la artillería. Precisamente gracias a sus habilidades militares participaría exitosamente en 1568, en el levantamiento en contra de Erik XIV, encabezado por su hermano Juan. Tras el derrocamiento de Erik en 1569, Juan se quedaría con la corona, y Carlos pudo tomar posesión de su ducado y adquirir una posición de gran influencia en el país.

Estatua de Carlos IX, en Karlstad.

Estatua de Carlos IX, en Karlstad.

Cuando el rey Juan III se acercó al catolicismo, Carlos fue de los más fuertes opositores. El rey había educado al príncipe heredero, Segismundo, en la religión católica, con el fin de hacerlo candidato al trono polaco y alcanzar una unión entre Suecia y Polonia. Carlos se postuló por mantener la independencia de Suecia iniciada por Gustavo Vasa y de mantener el luteranismo como la religión del Estado.

A la muerte de Juan III en 1592, se hizo patente la influencia del duque Carlos, pues él junto con el consejo encabezó el gobierno provisional que rigió en los momentos previos a la llegada del heredero, el rey Segismundo III de Polonia. La cuestión religiosa, como en tiempos del antiguo rey, sería abordada nuevamente, esta vez con mayor interés, pues Segismundo era un ferviente católico partidario de la contrarreforma y se temía la posibilidad de que intentara regresar a Suecia a la autoridad papal.

Segismundo, a su llegada, prometió ante el consejo la libertad religiosa en Suecia y bajo esta promesa fue coronado en Upsala en 1594. Pero el nuevo rey tenía compromisos en Polonia y su estancia en Suecia sería muy breve. Decidió dejar un gobierno en su nombre en el verano de1594. El duque Carlos y el consejo ofrecieron propuestas para mantener la independencia del país dentro de la nueva unión personal con Polonia. Quizás por su defensa del luteranismo, Carlos encontró el apoyo del consejo y de una parte de la aristocracia, si bien el duque pretendía hacerse cargo de una especie de interinato durante la ausencia del rey.

El rey otorgó funciones administrativas tanto al consejo como a Carlos, pero sus atribuciones permanecieron ambiguas, y en cambio prefirió otorgar cargos de lugartenientes a varios de sus colaboradores, que favorecieron a los intereses católicos. A esta situación se rebeló el duque Carlos, y en asociación con el consejo, se proclamó “jefe supremo y regente del reino” y comenzó a gobernar por cuenta propia. Carlos convocó a un parlamento en 1595 en Söderköping; ahí recibió plenos poderes para ejercer la regencia.

Como rey, Carlos IX instauró un rígido Estado absolutista fundado en la fortaleza que su persona había adquirido tras la guerra civil y la eliminación de sus adversarios. Pudo controlar al parlamento, cuyos miembros le habían brindado apoyo contra el derrocado rey Segismundo.

Concedió especial atención a la cuestión religiosa. Fue un opositor a la contrarreforma católica y pretendía crear una unión en Europa contra este movimiento. En su país, hizo causa común con el clero protestante contra los católicos y sus acciones estarían enfocadas a hacer de Suecia un país totalmente protestante.

En el extranjero, la rivalidad entre Carlos IX y Segismundo sería también la rivalidad entre protestantismo y catolicismo, y entre Suecia y Polonia. Esta rivalidad se tornaría en un abierto conflicto armado en 1660, cuando estalló la guerra contra Polonia por la posesión de la región báltica de Livonia. Carlos IX incursionó en esa región y logró adueñarse de gran parte del territorio. Una nueva campaña en Livonia fracasaría, tras la batalla de Kirkholm, donde los suecos fueron derrotados, el 17 de septiembre de 1605.

Decidió intervenir en Rusia durante las guerras de sucesión que se vivieron en ese país. En respuesta a la injerencia de Segismundo, quien apoyó a Demetrio I, Carlos IX firmó una alianza militar en Vyborg con el bando contrario, al que pertenecía el zar Basilio IV. La consecuencia fue la intervención armada en Rusia de tanto Suecia como Polonia. El comandante del ejército sueco era Jacobo De la Gardie, quien penetró profundamente en territorio ruso.

En 1611 Suecia entró en guerra contra Dinamarca, en la llamada Guerra de Kalmar. Carlos IX contempló la posibilidad de hallar un paso hacia el Mar del Norte, a expensas de la provincia noruega de Finnmark. El rey Cristián IV, por su parte, pretendió aprovechar la guerra para ganar territorios suecos.

Esta sería la última acción política de Carlos IX, pues antes del final de la guerra el rey falleció en el Castillo de Nyköping, Nyköping, el 30 de octubre de 1611. Sus restos reposan en la Catedral de Strängnäs.

Fuente wikipedia

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