Heródoto: Historias, libro VII

 

 

 

Busto de Herodoto

Busto de Herodoto


Estos son los contenidos de la séptima parte de las Historias de Heródoto. Entre paréntesis se incluyen los epígrafes que ocupan los diferentes títulos.

Entre la primera y la segunda guerra médica (1-19).
– Darío recibe con enojo la derrota y prepara una nueva expedición contra Grecia (1).
– Darío designa a Jerjes su sucesor. Sublevación de Egipto. Muerte de Darío (2-4).
– Mardonio, los Alévadas y los Pisistráditas acaban por convencer a Jerjes de la conveniencia de la expedición contra Grecia (5-6).
– Expedición militar y nuevo sometimiento de Egipto (7).
– Asamblea de los nobles persas sobre la expedición contra Atenas (8-11): discurso de Jerjes; discurso de Mardonio a favor de la expedición; Artabano, tío de Jerjes, contrario a la expedición; Jerjes, irritado, no acepta las objeciones de su tío.
– Las dudas de Jerjes y la vacilación de Artabano las deshace una visión en sueños (12-18). Nueva visión de Jerjes (19).

La segunda Guerra Médica (20-239).
I. Los persas (20-137).
– Grandes preparativos para una gran expedición (20-25): comparación con otras grandes expediciones; excavación de un canal en Atos; aprovisionamiento de víveres.
– Jerjes parte hacia Sardes con el ejército de tierra (26-31): lo acoge Pitio en Celenas; continúa su camino hasta Sardes.
– Desde Sardes, nuevo despacho de heraldos a Grecia, salvo Esparta y Atenas (32).
– Construcción de los puentes sobre el Helesponto (33-36), incluyendo su destrucción por una tormenta y el castigo simbólico al Helesponto. Construcción de nuevos puentes de barcos.
– En marcha hacia la Grecia enemiga (37-139).
· Con la llegada de la primavera, el ejército emprende la marcha hacia Abido (37-53): castigo a Pitio por interceder por su hijo mayor; salida de Sardes y camino hasta Abido; tras la llegada a Abido, Jerjes llora al contemplar su ejército; ante esta reacción, conversación entre éste y Artabano; Jerjes envía a Artabano a Susa y arenga a los persas más notables.
· Los persas atraviesan el Helesponto (54-56).
Y pasó su ejército en siete días y siete noches, sin haberse detenido en ningún momento.
· Premoniciones a Jerjes (57).
· La flota llega a Dorisco, en Tracia, donde se reúne con Jerjes (58).
· Recuento de las tropas persas (59-99): la infantería (60-83), número total, componentes étnicos, armamento y jefes de la misma, incluyendo la descripción de los diez mil Inmortales; la caballería (84-88), componentes étnicos y equipamiento, número y comandantes; la flota (89-99), componentes étnicos y equipamiento, generales y otros jefes.
· Jerjes revista sus tropas (100).
· Conversación entre Jerjes y Demarato, el antiguo rey espartano (101-104).
· Reemprende la marcha a través de Tracia, tras nombrar a Mascames gobernador de Dorisco (105).
· Breve digresión sobre el comportamiento de Mascames y Boges, gobernador de Eyón (106-107).
· Desde Dorisco hasta Terme (108-127): descripción de las distintas regiones y ciudades por las que pasa el ejército de Jerjes; llegada a Acanto, amistad con sus habitantes, muerte y ritos en honor de Artaqueas, el jefe de la obra del canal; problemas de los griegos para recibir al ejército de Jerjes; separación de los dos ejércitos a partir de Acanto, reuniéndose de nuevo en Terme.
· Jerjes contempla la desembocadura del Peneo; descripción de Tesalia (128-130).
· Jerjes y las distintas ciudades griegas (131-137): llegan los heraldos enviados por Jerjes; relación de las ciudades que se someten y juramento contra éstas de los griegos beligerantes; razones para no enviar heraldos a Esparta y Atenas; digresión sobre la cólera de Taltibio y la historia de Estias.

II. Los griegos (138-178).
– Distinta valoración del peligro persa (138).
– El papel de Atenas (139-144): elogio de Heródoto; oráculos de Delfos; Temístocles y su actividad política.
– Congreso en Corinto de los griegos beligerantes (145-171): envío de espías a Sardes, donde se encontraba Jerjes; embajada frustrada a Argos, con diversas versiones sobre la negativa de los argivos; embajada a Gelón de Siracusa (el poder de Gelón; respuestas de Gelón; envío de una pequeña flota a Delos; razones de su actuación: enfrentamiento con los cartagineses en Sicilia); embajada a Corcira y la engañosa respuesta; embajada frustrada a Creta; digresión sobre la muerte de Minos en Sicilia.
Sólo sé esto: que si todos los hombres a la vez llevaran ante todos sus propias desgracias por querer cambiarlas con las vecinas, una vez que analizasen las desgracias de los que están a su lado, gustosamente todos y cada uno de ellos se llevarían de nuevo las que habían traído.
– Los tesalios envían una embajada al Istmo para impedir el paso de Jerjes por entre el Olimpo y el Osa. Retirada ante el invasor (172-174).
– El Congreso de Corinto decide la estrategia (175-177): vigilar el paso de las Termópilas y enviar la flota al Artemisio. Descripción de estos lugares.
– Los griegos se dirigen a estas posiciones. Temor y actitud de los delfios (178).

III. Hacia el enfrentamiento (179-200).
– Movimientos de la flota persa (179-196).
· Primera escaramuza de diez naves persas con tres griegas apostadas en Escíatos (179-182).
· La flota griega se retira de Artemisio a Calcis. Parte la flota persa de Terme (183).
· Los números del ejército persa, incluida la servidumbre (184-187).
· Primer revés de la flota persa debido a una tempestad en la costa de Magnesia (188-192): agradecimiento de los atenienses al bóreas; pérdidas persas; regreso de los griegos a Artemisio.
· Rehechos los persas, se dirigen a Afetas, salvo quince naves capturadas por los griegos (193-196).
– El ejército de tierra persa, hacia las Termópilas (196-200): marcha a través de Tesalia y Acaya; marcha hacia la Mélide; campamento en Traquinia.

IV. Operaciones bélicas: Las Termópilas (201-239).
– Los dos ejércitos acampados (201).
– Composición del ejército griego (202-206): 300 hoplitas espartanos, 500 tegeatas, 500 mantineos, 120 de Orcómeno, 1000 del resto de Arcadia, 400 de Corinto, 200 de Fliunte, 80 de Micenas, 1000 focenses, todo el ejército de los locrios opuntios.
– Disensiones entre los griegos (207): el ejército sólo era una avanzadilla de las diferentes ciudades, al creer que el combate en las Termópilas no se realizarían tan rápidamente. Al encontrarse con Jerjes, algunos pretenden retirarse.
– Un espía enviado por Jerjes observa a los espartanos (208). Jerjes, extrañado de la conducta espartana, pide consejo a Demarato (209).
Al oírlo Jerjes, no pudo conjeturar la verdad: que se preparaban para morir y matar según sus posibilidades.
– Al quinto día, Jerjes envía a medos y cisios para capturarlos vivos (210): los medos, maltratados, se retiran, y son sustituidos por los Inmortales, que también deben retirarse (211). Al día siguiente sucede lo mismo (212).
Pero cuando también éstos trabaron combate con los helenos, en modo alguno consiguieron más que la fuerza meda, sino lo mismo, ya que luchaban en un lugar demasiado estrecho y empleaban lanzas más cortas que los helenos y no podían sacar provecho de su número.
– Traición del traquinio Epialtes (213-218): descripción del sendero entre las montañas que rodea el paso de las Termópilas, custodiado por los mil focenses. Los Inmortales toman de noche el sendero. Disparan contra los focenses al encontrarlos, y éstos se retiran a una zona más elevada para trabar combate, pero dejan el paso expedito.
– Los griegos, al enterarse de la maniobra envolvente, se retiran, salvo los espartanos, los tespieos, voluntariamente, y los tebanos, como rehenes de Leónidas (219-222).
– Victoria persa a pesar del valor de espartanos y tespieos (223-225).
Así pues, los bárbaros que acompañaban a Jerjes atacaron y los helenos que acompañaban a Leónidas, al hacer la salida hacia la muerte, en esta ocasión avanzaron -mucho más que al principio- hacia la parte más ancha del desfiladero. (…) Muchos de los bárbaros, por tanto, cayeron al mar y perecieron, pero todavía muchos más eran pisoteados vivos unos por otros; y ningún caso se hacía del que perecía. Pues como sabían que la muerte iba a sobrevenirles por obra de los que rodeaban la montaña, demostraron contra los bárbaros el vigor que tenían en su más alto grado, luchando despreocupadamente y enfurecidos.
Ahora bien, en un momento ya se encontraban rotas las lanzas de la mayoría de ellos y éstos acababan con los persas con sus espadas. Leónidas cae también en este combate, habiéndose comportado como un hombre valerosísimo, y otros renombrados espartiatas con él (…).
Por el cadáver de Leónidas se produjo una gran pugna entre persas y lacedemonios, hasta que por su valentía se apoderaron de él los helenos y pusieron en fuga a sus contrarios por cuatro veces. (…) En este lugar, a ellos que se defendían con dagas -aquellos a quienes por casualidad aún les quedaban- y con las manos y con las bocas, los cubrieron disparándoles sus proyectiles los bárbaros, unos de frente -al perseguirlos y haber destruido la defensa de la muralla-, otro -tras haberlos rodeado- por todas partes a la redonda.
– Valoración de la batalla (226-233): los más destacados por su valor (el espartiata Diéneces, al decir que si la cantidad de flechas ocultaba el sol, lucharían a la sombra); epitafios por los caídos; distinta suerte de los espartanos supervivientes (Éurito, con oftalmía, se arrojó al combate y murió; Aristodemo, con lo mismo, no luchó y fue deshonrado, pero se rehízo en Platea; Pantitas, enviado como mensajero, era deshonrado y se ahorcó); cobardía de los tebanos.
– Jerjes pide consejo a Demarato, con el que no se muestra de acuerdo Aquemenes (234-237).
– Jerjes se pasea entre los cadáveres y ordena la profanación del de Leónidas (238).
– Demarato había enviado un mensaje desde Susa a los lacedemonios (239).

Fuente: http://epitomeclasica.blogspot.com.es/2012/11/herodoto-historias-libro-vii.html

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