La Cruzada de los Principes

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La Cruzada de los Príncipes, Nobles, Barones o Caballeros se originó de la predica del papa Urbano II para la Primera Cruzada para recuperar Tierra Santa. La Cruzada de los Príncipes o Señorial se hizo en una forma más ordenada que la Cruzada Popular que fue imbuida por la fe ferviente. Se componía de caballeros feudales y fue dirigida por los nobles de diferentes partes de Europa. Los más significativo de todos ellos fueron Raimundo IV de Tolosa, el enviado papal, Ademar de Monteil; Bohemundo de Tarento, Godofredo de Bouillon y sus hermanos el religioso Eustaquio y Balduino de Boulogne, Roberto II de Flandes, Roberto II de Normandía, Estéfano II de Blois, Hugo I de Vermandois y el hermano menor del rey Felipe I de Francia, Que llevaba el estandarte papal…
Los cuatro principales ejércitos cruzados dejaron a Europa alrededor de agosto del 1096. Ellos tomaron caminos diferentes hacia Constantinopla y se reunieron fuera de las murallas de la ciudad entre noviembre de 1096 y abril 1097; Hugo de Vermandois llegó primero, seguido por Godofredo, Raimundo y Bohemundo. Esta vez, el emperador bizantino Alejo I estaba más preparado y hubo menos incidentes de violencia a lo largo del camino. El primer grupo se compuso de caballeros de Lorena, Francia, y de Flandes que estaban comandados por Godofredo de Bouillón junto con sus hermanos Balduino y Eustaquio que se dirigieron hacia Constantinopla a través de Alemania y Hungría. El segundo grupo estaba compuesto por caballeros Normandos del norte comandados por Hugo de Vermandois, hermano del rey Felipe I de Francia que portaba el estandarte papal, Estéfano II de Blois, cuñado del rey Guillermo II de Inglaterra, el conde Roberto II de Flandes y por Roberto II de Normandía que se dirigieron a Constantinopla vía marítima partiendo desde Bari, Italia. El tercer grupo lo componían los caballeros normandos del sur bajo el mando de Bohemundo de Tarento junto con su sobrino Tancredo que tras reunirse con los normandos septentrionales viajaron juntos hacia Constantinopla. El cuarto grupo estaba compuesto por caballeros occitanos dirigidos por Raimundo de Tolosa a quien acompañaba Ademar de Le Puy, agente pontificio y jefe espiritual de la expedición. Este contingente partió hacia Constantinopla atravesando Eslovenia y Dalmacia. El tamaño del ejército cruzado todo es difícil de estimar; varios números fueron dados por los testigos presenciales, e igualmente diversas estimaciones han sido ofrecidos por los historiadores modernos. El historiador militar David Nicolle considera que los ejércitos cruzados constaban de unos 30.000 a 35.000 cruzados, entre ellos 5.000 de caballería. Raymond tenía el mayor contingente de unos 8.500 soldados de infantería y 1.200 de caballería.

Llegada de los cruzados a Constantinopla

Con la escasez de alimentos, los Cruzados llegaron y acamparon en las puertas de Constantinopla esperando que el emperador bizantino Alejo I, al que habían solicitado su ayuda, alimentara a la vasta multitud, reforzada por los sobrevivientes de la cruzada de los pobres. Pedro el Ermitaño, quién se había sumado a la cruzada de los Nobles en Constantinopla fue encargado del bienestar de los supervivientes de la cruzada anterior, la Cruzada Popular, se organizaron en pequeños grupos, por lo general dirigidos por un noble empobrecido. El Emperador bizantino estaba preocupado por esta multitud, a menudo hostil, lo que provocó muchos incidentes entre ellos, más allá de su experiencia anterior con los peregrinos de la Cruzada Popular. Además, su viejo enemigo Bohemundo de Tarento lideró la expedición cruzada. Con la intención de ejercer algún control sobre los cruzados a cambio de suministros y transporte para Asia Menor, Alejo I exigía que los dirigentes de la cruzada hicieran un juramento de vasallaje y se comprometieran a entregar a manos bizantinas todas las tierras que conquistaran de los turcos. Sin más alternativa, la mayoría de los líderes se sometieron al juramento, que con el tiempo dejarían de cumplir.

Los Cruzados cruzan el Asia Menor: Sitio de Nicea

Los ejércitos cruzados pasaron a Asia Menor durante el primer semestre de 1097, donde se les unió Pedro el Ermitaño y el resto de su pequeño ejército. Además, Alejo I también envió un contingente militar y dos de sus propios generales, Manuel Boutoumides y Tatikios para ayudar a los cruzados. El primer objetivo de su campaña fue Nicea, Anteriormente una ciudad bajo el dominio bizantino habiéndose convertido en la capital de los selyúcidas del Sultanato de Rüm gobernado por Kilij Arslan I. Ellos pusieron la ciudad en sitio a partir del 14 de mayo, la asignación de sus fuerzas en las diferentes secciones de las murallas, que fueron bien defendidos con 200 torres. Bohemundo acampó en el lado norte de la ciudad, Godofredo en el este, y Raymundo y Adhemar de Le Puy en el sur. Hubo un largo asedio de Nicea. Los cruzados no pudieron asegurar el lago en el que la ciudad, y el sultán Kilij Arslan I se apresuró a regresar a la ciudad cuando se enteró del sitio. Atacó a los cruzados, pero las fuertes pérdidas lo hicieron retroceder. A continuación, Kilij Arslan I informó a la ciudad que debía rendirse si se llegaba al punto de que ellos no pudieran defenderse.

pedroEl emperador bizantino Alejo I aceptó la rendición de Kilij Arslan I en secreto por temor a que los cruzados destruyan y saquearan la ciudad. Cuando los cruzados despertaron el 19 de junio de 1097 vieron pancartas y banderas bizantinas que enarbolaban sobre los muros de la ciudad de Nicea. No se les permitía entrar en la ciudad, excepto en pequeñas bandas supervisado, siendo esto descrito a menudo como fuente del conflicto entre el Imperio bizantino y los cruzados. Sin embargo, esta política se ajusta a los juramentos de fidelidad hechos anteriormente a Alejo I, el emperador aseguró a si mismo que los cruzados fueron bien remunerados por sus esfuerzos. Después de entregar la custodia de Nicea a los bizantinos, los cruzados reanudaron su campaña a Jerusalén.

Adelante soldados cristianos: Batalla de Dorilea

Los cruzados continuaron su marcha hacia Jerusalén con algunas tropas bizantinas todavía con ellos. Su próximo objetivo era Dorilea donde Bohemundo sufrió un ataque sorpresa de Kilij Arslan I dando lugar a la Batalla de Dorilea. Godofredo de Bouillon rompió la línea turca y logró derrotar a las hordas musulmanas gracias a la ayuda posterior de Adhemar de Le Puy, quien atacó a los musulmanes por la retaguardia. Kilij Arslan I luego retrocedió y los cruzados saquearon sus campamentos y marcharon a través de Asia Menor hacia Antioquía con poca oposición.

Los Cruzados en Antioquia: Sitio y Batalla de Antioquia

Antioquía estaba situada en la mitad del camino entre Jerusalén y Constantinopla. El sitio, que comenzó en octubre de 1097, duró cerca de ocho meses. Antioquía era una ciudad demasiado grande para que los cruzados pudieran rodearla con su ejército, lo que permitió a la ciudad de Antioquía permanecer parcialmente con suministros. En mayo de 1098, un noble turco Kerbogha de Mosul, llegaba con refuerzos musulmanes a Antioquía para liberar el asedio cruzado. Fue entonces que Bohemundo sobornó a un guardia armenio llamado Fruiz para que entregará su torre. En junio, los cruzados entraron a la ciudad de Antioquia y mataron a casi todos los habitantes musulmanes. Los refuerzos de Kerbogha de Mosul llegaron a los pocos días y se enfrentaron a los cruzados, los refuerzos islámicos sitiaron Antioquia. Pedro Bartolomé, un monje cruzado, afirmó que había encontrado la Lanza Sagrada, lanza de un soldado romano que atravesó el cuerpo de Jesús, en la ciudad y esto se consideró un milagro que presagiaba que obtendrían la victoria frente a los infieles. Los cruzados lograron la victoria sobre Kerbogha, quien fue incapaz de organizar las diferentes facciones de su ejército.

outremerBohemundo quería Antioquía para sí mismo y argumentó que el emperador bizantino Alejo I habría abandonado la cruzada y los juramentos que los cruzados habían tomado ahora eran nulos. Muchos de los líderes no estaban de acuerdo, especialmente Raimundo de Tolosa. Esto también empezó a discusiones entre los líderes que retrasó la cruzada el resto del año. Por otro lado también hay que mencionar que la toma de Antioquía implicó el nacimiento del segundo Estado cruzado.

Siguiente parada, Jerusalén

Finalmente, a comienzos de 1099, se renovó la marcha hacia la Ciudad Santa, dejando a Bohemundo atrás como nuevo Príncipe de Antioquía. Los cruzados encontraron muy poca resistencia en el camino a Jerusalén por la costa del Mediterráneo. Los gobernantes locales hicieron acuerdos de paz con ellos y les dieron suministros en lugar de luchar. El 7 de junio 1099 fue la fecha en la que llegaron a Jerusalén, que estaba ahora en manos de los Fatimíes de Egipto. Los cruzados llegaron ante las murallas de la ciudad de Jerusalén en junio de 1099 y, al igual que hicieron con Antioquía, desplegaron sus tropas para someterla a un largo asedio durante el cual los cruzados sufrieron también un gran número de bajas por culpa de la falta de comida y agua en los alrededores de Jerusalén Cuando el ejército cruzado llegó a Jerusalén, del ejército inicial sólo quedaban 12.000 hombres, incluyendo a 1.500 soldados de caballería. Enfrentados a lo que parecía una tarea imposible. La ciudad de Jerusalén estaba bien preparado para el asedio, y el gobernador fatimí Iftikhar ad-Daula había expulsado a la mayoría de los cristianos.

asediodejerusalenUn  primer asalto directo en las paredes el 13 de junio fue un fracaso. Sin agua ni comida, hombres y animales fueron rápidamente muriendo de hambre y sed, los cruzados sabían que el tiempo no estaba de su lado. Frente a una tarea aparentemente imposible, sus espíritus se derrumbaban por momentos cuando un sacerdote con el nombre de Pedro Desiderio afirmó tener una visión divina en la cual el fantasma de Adhemar les ordenó ayunar durante tres días y luego marchar en una procesión descalzo alrededor de las murallas de la ciudad, tras lo cual la ciudad caería en nueve días, siguiendo el ejemplo bíblico de Josué en el sitio de Jericó.

Coincidentemente, poco después del primer asalto, dos galeras genovesas navegaron hacia el puerto de Jaffa. Las tropas genovesas dirigidas por Guillermo de Embriaco se habían dirigido a Tierra Santa en una expedición privada, la ciudad que se encontraba en ese momento sitiada por los cruzados. Los genoveses habían desmantelado previamente las naves en las cuales habían navegado hasta Tierra Santa, y las utilizaron para construir torres de asedio, los cruzados fueron capaces de volver a abastecerse por un corto espacio de tiempo…

Fuente: https://factoriahistorica.wordpress.com/2011/02/27/la-cruzada-de-los-principes/

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